News 15 años tiene mi amor (Portugal Fashion 1)
Oporto como sede de Portugal Fashion goza de la magia de una ciudad que enamora a primera vista. Como si se tratase de un monstruo bicéfalo la moda en el país luso goza de dos centros neurálgicos: Lisboa y Oporto, dos plataformas que aunque no enfrentadas sí que navegan por el mismo mar, con todo lo que ello conlleva.
Es precisamente esta situación la que hizo que la primera jornada de la pasarela resultase tediosa para aquellos que el fin de semana anterior habían pasado los días en la capital lisboeta. Alves / Gonçalves continuaban en su empeño de tornar lo clásico en contemporáneo, mientras que volvía a resultar intrascendente el traslado del bosque a la ciudad de Katty Xiomara.
Ana Salazar, erigida dama y señora de la moda portuguesa, presentaba una colección muy unida conceptualmente a lo que presentó en Lisboa, pero distinta en formas. Cremalleras sobre negro, encajes lacados y un juego de espesores en torno al tricot fueron la tónica general de una colección cuyo broche final pusieron una serie de largos vestidos en negro de regia factura.
Miguel Vieira propone un viaje a la Europa de Capri, Cerdeña o Marbella. Opulencia multiplicada por suntuosidad es la clave de una colección que, si bien no fascina, sí que agrada a los sentidos. Fue su carrusel de apolíneos chicos lusos en bañador el que consiguió que, al fin, todas las miradas convergiesen en la concurrida pasarela. Es eso y no un logo mil veces reperido lo que consigue que el público, al menos, salga de la presentación con buenas sensaciones. Si el hombre de Miguel Vieira resulta deseable desnudo, la mujer que él viste brilla únicamente con sus vestidos de micro pailletes con composiciones de color claramente conseguidas.
De la misma manera intrincada en que las calles de la ciudad suben y vuelven a bajar para retorcerse sobre sí mismas transcurre Portugal Fashion. Las concesiones a lo convencional dejan paso a lo inesperado para regresar después a lo estrictamente comercial. Aún así, quince años de convocatoria aseguran además de juventud el deseado tránsito a la madurez.