News Balmain con agujeros
Algunas marcas sobrevuelan el ridículo por sumarse al revival del grunge de los 90
Ya sabíamos que el grunge ha vuelto a estar de moda merced a un irresistible revival de los agitados años noventa. Basta con pasear por el centro de cualquier ciudad para volver a contemplar los principales signos distintivos de aquel desaliñado estilo urbano: la combinación de camisetas de algodón con camisas de franela a cuadros, las Dr. Martens calzadas ahora por las nuevas generaciones, los pantalones totalmente desgastados ofrecidos en todas y cada una de las tiendas, de la palaciega Chanel a la masiva Bershka.
Como es habitual, la industria de la moda replica la tendencia cueste lo que cueste, motivo por el cual se pueden encontrar prendas de segunda mano a 120 euros y el precio de las prendas grunge -un estilo que ronda la mendicidad- se ha disparado. En este sentido, Balmain ha cruzado todos los límites posibles.
Cuando una marca te ofrece una prenda por un precio que no es asequible para todo el mundo, se presupone que aparte de la marca pagas pedrería, corte, tejido y un sinfín de diferencias más con respecto a la ropa al alcance del consumidor medio; en este caso, Balmain ofrece por el módico precio de 1.625 dólares -unos 1.270 euros- una camiseta de algodón con agujeros. Ya está. No hay más secreto que ese, destrozar una camiseta al calor de una tendencia y subirla al nivel de una determinada marca sólo por influjo de un precio y una imagen.
De modo que si decidís dejaros llevar por un estilo más informal y crisis es sólo una palabra para vosotros; si vuestro banquero besa el suelo por donde pisáis o si por cualquier motivo no tenéis tijeras en vuestra casa con las que destrozar una camiseta de Fruit of the Loom, Balmain os lo da todo hecho. ¡Qué suerte!