News El Botón de Mango lanza su cuarta edición
Los concursos de moda resultan sospechosos desde el momento de su convocatoria: la experiencia nos hace rememorar eventos de ruinosas pasarelas donde las modelos se tambalean sobre sus tacones tratando de lidiar con los diseños primerizos que les colocan encima. Para honrar el género, pocos premios resultan tan respetables como el Botón de Mango, cuya cuarta edición cierra el 31 de julio el plazo de admisión de candidaturas.
La marca catalana ha conseguido con esta convocatoria anual que la moda se valore como es debido, y no sólo gracias a la cuantía de los diversos premios incluidos en las bases: también gracias al respaldo de un jurado compuesto en ediciones pasadas por personalidades como Valentino o Gaultier, así como a la posibilidad de comercialización de los diseños ganadores en cualquiera de las tiendas de Mango.
El debate que suele plantearse entre un premio de esta categoría con respecto de otros es que la función de los demás suele ser resaltar la creatividad por encima de la comercialidad, mientras que en este caso se premia el esfuerzo de aquellos que prefieren vender sus colecciones calculando el riesgo creativo que asumen.
Lo cierto es que este evento de repercusión internacional (quizá demasiado internacional, a la luz del origen mayoritariamente extranjero de los finalistas en ocasiones anteriores) sirve para algo más que la afirmación de los talentos que deciden competir, al lograr que los jóvenes creadores den lo mejor de sí mismos y se pongan a la altura del durísimo mercado al que van a entrar a competir.