Entrevistas Emilio de la Morena: "Yo aconsejo emigrar a todo el mundo"
Emilio de la Morena emigró a Londres a principios de los 90 para convertirse en lo que es hoy, una firma consolidada con sede en la ciudad que le vio madurar en lo creativo. Tras trabajar y alternar con algunos de los grandes nombres de la industria, el diseñador decidió crear su propia marca, con la que ha participado en repetidas ocasiones en el circuito de la London Fashion Week. En las siguientes líneas nos acercamos a un Emilio nostálgico por el tiempo pasado pero seguro de su porvenir.
(NewsFashionWeek): Alicantino de origen y recién licenciado en Económicas en 1993 te instalas en Londres. ¿Qué buscabas en aquel momento? ¿Sabías entonces que querías estudiar en St. Martin's?
(Emilio de la Morena): Supongo que buscaba independencia. Desde que me fui de Alicante viví en Alemania, Escocia y finalmente en Londres. Desde que llegue aquí me he sentido como en casa. Sabía que quería hacer algo creativo, no sabia si como hobby o a nivel profesional. Me apunté a un estudio para esculpir en mis ratos libres, pero la verdad es que no tenía el tiempo para hacer todo lo que yo soñaba. Yo vine a Inglaterra con una mentalidad muy de económicas, de hecho estudié un máster aquí. Pero mi vocación creativa creció de manera desmesurada. De pronto estás rodeado de una cotidianeidad tan diferente. Londres es una ciudad para vivirla, unas cortas vacaciones no ahondan en el espíritu de esta ciudad. Empecé a hacer cursos por las tardes, de variadas disciplinas artísticas, y finalmente hice lo que había deseado hacer desde hace mucho tiempo. Fue como si de pronto todo tuviese sentido y encajase a la perfección. Así que dejé mi trabajo en una consultoría y me dedique en cuerpo y alma a la moda.
(NFW): ¿Por qué Londres y no París o Nueva York?
(E.M): Quizás por logística. Con la Unión Europea se abrieron las fronteras y de pronto estudiar fuera ya no era algo elitista para los más ricos. Nueva York quedaba más lejos, era más caro y más complicado. Paris... por un lado no hablaba el idioma y por otro carecía del presupuesto necesario para empezar este proyecto en Francia. Por otro lado el edge que tiene Londres me atraía mucho. Yo en España compraba cuando podía y cuando encontraba The Face y i-D, eran un documento visual de que en Londres muchas cosas estaban sucediendo, así que me lancé a vivirlas por mi mismo.
(NFW): ¿Qué te aportó trabajar para Jonathan Saunders como uno de los grandes nombres en la moda británica?
(E.M): Trabajar con Jonathan fue una experiencia muy positiva. Yo admiro y respeto mucho a Jonathan y creo su trabajo ha sido un gran exponente de la moda británica. Pero no deja de ser un negocio pequeño. Jonathan siempre ha tenido las ideas muy claras y fue refrescante estar en un entorno tan organizado y positivo.
(NFW): ¿Cómo viviste la etapa de la moda en los noventa en la capital del Támesis?
(E.M): Londres es increíble. Creo todo el mundo que lleva viviendo mucho tiempo aquí miramos a los 90 con cierta nostalgia. Quizás por que éramos muy jóvenes entonces y vives las cosas con esa energía maravillosa. Yo opino que entonces la ciudad era diferente, con un carácter más propio. Siempre tenías la sensación de que algo grande se estaba cociendo. Conocías a gente por las noches en bares y clubs que con los años se han convertido en los editores, diseñadores y estilistas que todo el mundo admira, pero entonces estaban en esa fase experimental en la que querían mostrar al mundo sus ideas maravillosas.
(NFW): Diseño tras diseño, vestido tras vestido, plasmas a la perfección tu peculiar "Sculptural Chic", tu firma. ¿Qué rutina de trabajo sigues a la hora de diseñar? ¿De qué campo del mundo de las artes te alimentas más?
(E.M): El diseño es un proceso muy orgánico. Yo soy una persona muy visual, me gusta ver. Siempre me pierdo en tiendas de libros, exposiciones o internet. Me encanta lanzarme a la red de lo desconocido, investigar acerca de cosas que llegan a mi vida a través de conversaciones con amigos, leyendo el periódico o en una tienda de libros. Siempre he tenido ese gusanillo de querer saber más y más de algo. Unas cosas siempre me llevan a otras. Convertir todos esos conceptos en prendas nunca es fácil pero es lo que más me gusta. Me encanta coger un maniquí y tela y trabajar sin un objetivo claro, ver lo que sale. Es pura alquimia.
(NFW): La inspiración de tu última colección fue Eduardo Chillida. ¿Cómo fue el proceso?
(E.M): Siempre me ha gustado el trabajo de Chillida. La estética es maravillosa y hay algo muy poético en su obra. Quería intentar plasmar esa mezcla de lo rústico con ese fuerte componente industrial de otra manera. La paleta de colores alternaba los fríos casi metálicos a rojos oxidados y amarillos sulfúricos. Era como una fragua de telas y aplicados donde Chillida buscaba encontrar las formas y volúmenes de la naturaleza.
(NFW):¿Seguirás presentando tu trabajo únicamente en Londres o piensas moverte por otras capitales? ¿Tienes planes para con España?
(E.M): Por ahora Londres. Mi socio es británico y mi equipo es internacional, hablamos inglés pese a que yo sea español, así que no veo fácil volver a España. Pero dicho esto me encantaría hacer algo en mi país. De hecho hay un par de proyectos en el aire, pero nada confirmado. Mi relación con la moda ha sido tan británica desde el principio que me encantaría ver uno de mis desfiles en España. Quién sabe, quizá pronto me tengáis allí.
(NFW): ¿Recomendarías a jóvenes diseñadores españoles emigrar como hiciste tú? ¿Por qué?
(E.M): Yo recomiendo emigrar a todo el mundo, no sólo a los jóvenes diseñadores. Abandonar tu país, tu ciudad, lo que conoces y entiendes, hace que abras una serie de compuertas cuando vives en otro país. No tiene que ser para siempre, quizás solo unos años. Es increíble como uno logra sobrevivir sin hablar el idioma. Las cosas mas básicas como comprar pan o coger un autobús se convierten en verdaderos retos. Todo eso te hace crecer muchísimo. Hablar otra lengua es algo que recomiendo a todo el mundo. En cuanto a la moda la ubicación de tu negocio es muy importante. Estar en Londres me ayuda a acceder a una prensa que es muy internacional.
(NFW): ¿Nos podrías hacer un Top 3 con tus diseñadores favoritos de cada pasarela (París, Londres, Milán, Nueva York)? ¿Y de España con quién te quedas?
(E.M): En Milán me gusta lo que ahora mismo hace Raf Simons para Jil Sander, y la frescura de Prada en cada temporada. De Nueva York me gusta Rodarte. En París me gustaba lo que hacia Olivier Theyskens tanto para Ricci como para Rochas, y Martin Margiela. Diseñadores españoles tengo que mencionar a dos: Cristóbal Balenciaga y Sybilla.