News Haider Ackermann: una consagración
Pocos desfiles podrían resultar tan mediáticos como el último de Haider Ackermann en París. Desde que Karl Lagerfeld señalara al creador de origen colombiano como su digno sucesor en el trono de la casa Chanel, Ackermann ha ido acaparando un interés directamente proporcional a la calidad de su trabajo. Si a esto le añadimos que en los mentideros de la moda se señala al modisto afincado en Bélgica como uno de los candidatos a ocupar el puesto de director creativo de la casa Dior, el suyo resulta uno de los desfiles con más gancho de la Semana de la Moda de París. Ni la mismísima Anna Wintour, que acudió con su hija y aplaudió felizmente las creaciones de Haider, quiso perderse semejante momento.
Rumores aparte, lo único que hay que reconocer a Haider Ackermann son sus abundantes méritos propios. El diseñador mostró una colección que sólo puede calificarse con adjetivos absolutos: magistral y asombrosa, bella y rotunda. Soberbio el patronaje y la deconstrucción de siluetas en cada uno de los looks que pudimos ver en pasarela; extraordinario el uso del cuero, que Ackermann moldea y drapea de manera imposible una y otra vez; sorprendente la creación de vestidos infinitos a partir del tuxedo, pieza fetiche del creador. Enormes cinturones compiten en protagonismo con magníficos cuellos, elegantes mangas al codo, sedas y terciopelos en colores joya.
Sin duda una de las mejores colecciones para el próximo invierno: difícil de superar e incluso de igualar.