News Nuevos talentos en Portugal Fashion
Carina Duarte deslumbra entre los jóvenes diseñadores presentes en Portugal Fashion.
La segunda jornada de Simple Portugal Fashion pone llave en mano a los nuevos diseñadores de la moda portuguesa. Los primeros pasos sobre la pasarela corren a cargo de Andreia Oliveira, quien presenta una colección que simboliza el círculo de la evolución girando sobre sí mismo en su intento por alcanzar el equilibrio físico y mental, a pesar de que tanto el concepto como la cordura sean difíciles de percibir en la conjugación de las prendas.
Fernando Lopes, con una colección basada en las formas áridas del desierto, juega con texturas, cortes asimétricos y superposiciones en tonos blanco, gris, nude o verde pastel para revelar las formas de la silueta femenina evocando los surcos dibujados por el viento en la arena.
Luciana Teixeira apuesta por un estilo joven y minimalista marcando las prendas con cortes geométricos y reaprovechando la estética vintage futurista de los años 80. Hugo Veiga recurre a la inspiración en elementos de la cultura africana en su búsqueda de formas que enfaticen la figura femenina, obteniendo como resultado cortes simétricos en los que consigue el movimiento con texturas ligeras que, sorprendentemente, conjuga con piel sintética, rompiendo con la agilidad inicial y dotando a la colección de un aspecto muy agresivo.
En el caso de Cristina Silva, basta respirar el aire de improvisación que envuelve los primeros looks del desfile y el aspecto envejecido de sus prendas para descubrir su inspiración en las tribus nómadas, en una colección a la que dotó de elementos propios del streetwear como capuchas y alambre de púas.
Lo bueno se hace esperar y el brillo llega con Carina Duarte que, tras cuatro años de lucha, presenta su primera colección profesional y se convierte, sin lugar a dudas, en la revelación de esta edición. El diseño, los patrones y la calidad de los tejidos destacan notoriamente en una colección en la que se conjugan sutiles estampados orgánicos y florales sobre tul con formas que marcan la estructura ósea femenina y cristales de Swarovski que interpretan a la mujer como un cristal.