News Ricardo Dourado: ovación y cierre (ModaLisboa 4)
Cuarto y último día de colecciones para la próxima primavera en la la trigésima quinta edición de ModaLisboa. Es una jornada repleta de jóvenes diseñadores que desarrollan conceptos más sólidos que los de algunos de sus mayores, pero que no sabemos si por falta de inversión o de dedicación -pensemos que por lo primero- terminan por hacer colecciones incompletas y faltas de materiales.
Por el LAB, algo así como El Ego de la pasarela portuguesa, se dan un garbeo Vítor y Aforestdesign. Nos centramos en el primero, de origen brasileño, que nos transporta con su colección a la ciudad de Sao Paulo. Allí la contaminación visual invade las calles hasta la llegada de un nuevo alcalde en 2007, quien eliminando logos, carteles publicitarios y luminosos lava la cara de la megaurbe. Adaptada a la ropa, esta historia se plasma en diseños de cortes simplistas, claros y concisos, sin estridencias cromáticas. Juega con incrustaciones metálicas sobre lycra y, en definitiva, se desenvuelve bien en su papel de principiante.
Respecto a los senior, casi todo lo bueno quedó para este último día, a Dios gracias. Ricardo Dourado recibe la ovación de prensa e invitados de manera inmediata. Su colección dota de volumen al busto y cuerpo femenino a base de bolsillos de carga que evaden tonos militares y representan futurismo: retículas, tonos sacados del desierto, sedas y volatilidad. Le siguen Pedro Pedro con una colección convencional y White Tent, dúo de diseñadores, apostando por lo comercial en prendas de marcada inspiración british con prendas en punto oversize, Marten’s y trenchs.
Pusieron punto y final a la edición el invitado especial para la ocasión Lukasz Jemiol, de origen polaco, quien demostró saber trabajar materiales exigentes como el cashmere y la seda, Nuno Baltazar, con un trabajo quizás demasiado serio y Maria Gambina, con una mediocre colección femenina completada por zapatos creepers.