News Tenerife contra los jóvenes diseñadores
¿Por qué la mayor parte de los concursos españoles de jóvenes diseñadores terminan convirtiéndose en un despropósito?
Entre las buenas intenciones y la inanidad absoluta, las muchas provincias y las pocas grandes capitales españolas de la moda parecen empeñadas en perder tiempo y dinero en premiar con rácanas limosnas a los jóvenes talentos del diseño. Aquí va el enésimo caso de estudio: el pasado jueves se celebra en Tenerife la entrega de premios del III Concurso de Jóvenes Diseñadores Plataforma Atlántica. Organizada por el Cabildo de Tenerife, la principal novedad de esta edición es el carácter internacional de la convocatoria: un total de 154 aspirantes de 17 países concurren a un certamen al que en anteriores ocasiones sólo han podido presentarse creadores canarios. De hecho, entre los 11 finalistas dados a conocer hace unas semanas, sólo figuran tres canarios entre otros jóvenes procedentes de Portugal, Bélgica, Uruguay, Argentina, México, Colombia y Rusia.
Finalmente, es la uruguaya Margot Inés Ferreira, investigadora en bioquímica reconvertida en diseñadora, la ganadora del primer premio. Gracias a una colección "inspirada en el funcionamiento de las neuronas, en la cual utiliza nitrato de plata para conseguir los tonos negros y dorados de las prendas". La belga Annette Kölling y las argentinas Cintia Vanesa Sosa y María Fernanda Arnaldi consiguen los otros dos premios de la convocatoria. ¿Resultado? Adiós a la utilidad del certamen para dar a conocer al resto de España a los sufridos jóvenes diseñadores de las Islas Canarias, obligados ahora a competir con tirios y troyanos para destacar entre concursantes de todo el mundo.
La gala que sirvió para entregar los premios se convirtió, por supuesto, en un evento social de primera categoría en Tenerife. Autoridades, famosos locales, David Delfín y Rossy de Palma como miembros del jurado, 700 invitados al desfile de finalistas y el consiguiente despliegue de medios técnicos para ponerlo en pie. Dotación económica del primer premio: 4.000 euros; 2.000 para las otras dos distinciones. Repercusión mediática en la Península: nula.
Sugerencias al consejero responsable de las consabidas palabras de orgullo y satisfacción por el generoso respaldo de la administración de turno al diseño de moda: ¿Por qué no buscar un patrocinador con recursos y agenda para entregar un premio más sustancioso? ¿Por qué no invertir el coste de la gala y el de los premios secundarios en un solo premio con cierto prestigio? ¿Por qué no asociar el premio a alguna de las pasarelas, showrooms o muestras comerciales realizadas en la isla para arañar más titulares y ya de paso beneficiar a la presunta industria textil canaria a la que se intenta promocionar? ¿Por qué no convertir el premio en una serie de presentaciones de la colección en distintos puntos de la Península junto a facilidades para producirla y comercializarla, o directamente en una beca de formación en alguna escuela de prestigio?
Misterios sin resolver.
mafe arnaldi — Dijo el 15/04/2011 12:49am
ioo me llamo maria fernanda arnaldi ( el mundo es muy chikito) de bien que no looo puedo creer xD ( Hace 1 año )