PhotoCall Welcome to Diesel Island!
Fotos: Javier Tomás-Biosca
Después de invitar al mundo a presumir de imperfecciones con su campaña Be Stupid, el rey del casual juvenil hecho en Italia lanza esta primavera Diesel Island, una utopía tropical escenificada en una isla poblada únicamente por una enrrolladísima juventud multirracial dispuesta a reinventar el mundo bajo la única ley de la diversión.
Para celebrar el arranque de una campaña multimedia con acciones programadas hasta en la wikipedia, la marca celebró el pasado miércoles una divertidísima fiesta en el Círculo de Bellas Artes de Madrid a la que aparentemente no faltó nadie. Los vips se confundían en la multitud danzante entre palmeras, pinchos de fruta fresca y actores disfrazados de animales de la jungla.
Al final, las piscinas de bolas y los sacos de arena empleados como atrezzo suministraron a los asistentes proyectiles de sobra para una guerra sin cuartel que confirmó el rollo veraniego y más bien gamberro con el que Diesel se publicita esta temporada. Gente guapa, pero también despendolada.